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Un buen masajista y un toro confiable.

SDC Member Story Amateur Erotica Cornudo Swingers Pareja Toro Masajista
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Una pareja buscaba un masajista talentoso, pero deseaban más que un final feliz. Dieron en el clavo con ese gran toro ansioso.

Uno de nuestros miembros de SDC envió la siguiente historia a nuestro concurso de escritura erótica “La aventura del cornudo más sexy”. Regístrate hoy mismo para hacernos llegar tu propia historia erótica para aficionados.

En esta ocasión, compartiré con ustedes algo que sucedió durante los días en que estuve dando terapia de masajes, lo cual fue asombroso y fascinante. Mi vida iba bien y tenía algunas mujeres con quienes tener sexo. Pero mi corazón cada vez quería algo nuevo. Pasaron unos días, estaba esperando un cliente cuando finalmente recibí algunos mensajes de texto. Su nombre era Fazil y me preguntó si me sentía cómodo con un cliente masculino. Bueno, siendo el masaje mi hobby, no lo dudé (no suelo ir con solteros, pero esa vez lo acepté ... quiero decir, para un masaje profesional ... jejeje). Fijamos la fecha y me dio la dirección del hotel al que había ido de vacaciones a Sri Lanka.


Una oferta que no pudo rechazar.


Llegó el día de la cita, llegué al hotel, nos presentamos y entramos en la habitación para el masaje. Tan pronto como miré, me sorprendí, allí estaba su esposa, Salama, sentada en el sofá, mi boca se abrió al ver una mujer tan hermosa en Dubai (él era indio y ella árabe). Salama vestía un top blanco y un palazzo rosado, su cabello lacio le llegaba a la espalda. Sus brazos y su cintura eran  delgados, lo cual mostraba que hacía ejercicio, usaba un poco de maquillaje y su lápiz labial rosa brillaba intensamente bajo las luces blancas, parecía una princesa con una figura sexy de medidas perfectas. ¡Me estaba comiendo de tal forma con los ojos a la esposa de mi cliente, que Fazil tuvo que pellizcarme para traerme de regreso! Salama se rió al notarlo.

Rápidamente fui a la cama y comencé a arreglar mis cosas para el masaje, Fazil llegó con una toalla envuelta alrededor de su cintura y se acostó, luego comentó que si lo hacía feliz con mis habilidades, también podría masajear el trasero de su esposa. ¿Era eso un ofrecimiento para ser su toro?, ¿O era una gran oferta para mí? Mi mente estaba confundida, seguí mirándola y vertiendo aceite en la espalda de Fazil, a quien lentamente comencé a masajear, usando diferente velocidad y fureza de mis manos en su espalda. Salama observaba atentamente los movimientos de mis manos, le quité la toalla y le froté las nalgas, lo que le provocó cosquillas, ¡Lo asombroso fue que eso hizo que Salama respirara con dificultad! Sus ojos me decían claramente que deseaba lo mismo para ella.

Le di un buen masaje a Fazil en la espalda, incluido el trasero y las piernas, le pedí que se volteara para recibir masaje en el frente, se dio la vuelta y la toalla formó una tienda, Fazil estaba excitado al sentir mis manos aceitosas en su espalda, puse más aceite en su parte superior y masajeé su pecho y pezones, abrió la boca, respiraba con dificultad y justo cuando llegué a su cintura y estaba a punto de quitarle la toalla, me detuvo.

Fazil se puso de pie, se envolvió en la toalla y se sentó en el sofá, yo continuaba parado allí, sin hacer nada, no sabía que hacer. ¡Se acercó a su esposa y comenzó a besarla frente a mí! Me quedé atónito, un ligero gemido salió de mi boca, Fazil besaba a Salama lentamente y comenzó a quitarle la cadena de la espalda. Ella respondía bien, sus senos se movían debido a su respiración agitada. Él le quitó la blusa: tenía un cuerpo blanco lechoso con un brassiere rojo que realzaba sus pechos  de manera firme talla 36D, carajo, me froté la verga con solo ver sus tetas. Fazil interrumpió el beso e hizo que Salama se acostara de frente, presionando sus senos contra la cama. Me dijo que lamería a Salama mientras yo le masajeaba la espalda ¡Ese fue un premio increíble por mis habilidades!

Estaba tan emocionado que rápidamente le vertí aceite en la espalda, ambos se rieron de mi entusiasmo. Comencé a masajear y a trabajar con mis manos mágicas en su hermosa espalda recta, la cual era muy suave y con el aceite, mi mano se resbalaba y se detenía en el broche de su brassiere. Fazil empezó a quitarle lentamente los pantalones a Salama, yo mantuve mis manos en su espalda baja cuando Fazil le bajó los pantalones hasta las rodillas y su lindo trasero apareció, mi corazón se detuvo por un segundo después de ver su culo redondo y blanco en sus bragas rojas.

Mis manos presionaron su espalda baja como si estuviera atacando su trasero, ella lo sabía por los movimientos de mi mano y movió su cuerpo. Fazil me miró fijamente y presionó su trasero, lo que me emocionó aún más, no estaba de humor para mantener el control, así que le quité el brassiere, Fazil rió de nuevo, lentamente le abrió el culo y le quitó también el calzón. Él hundió su cara directamente en su vagina mojada y comenzó a lamer, haciéndola gemir. Empecé a masajear su cuello con movimientos suaves, excitándola más, mi verga dura golpeaba su cabeza, sus gemidos fueron reprimidos en la cama. Decidí bajarme los pantalones y golpear su cabeza con mi verga mientras Fazil estaba ocupado en su vagina. Tan pronto como me bajé los pantalones, mi verga golpeó su frente y ella gimió más fuerte. La cara de Fazil estaba cubierta con su orgasmo, Salama se vino en la cara de Fazil y él tragó todo.


Primera vez sintiendo la mano de un hombre en su verga.


Fazil se acercó y vio lo que estaba haciendo con su esposa, se aproximó a mí y para ser honesto, yo estaba asustado. Fazil agarró mi verga y comenzó a acariciarla, era la primera vez que sentía la mano de un hombre ahí. Mientras me acariciaba, la colocó cerca de la boca de su esposa, frotó la punta con líquido preseminal en sus labios, ella me miraba mientras lo hacía, (Todavía me excito cuando recuerdo su cara), Fazil sostuvo su cara y empujó mi verga en su boca. El calor hizo que mi verga se sacudiera y golpeara su paladar. Estaba tan feliz con mi verga que empezó a chuparla salvajemente,  puso saliva y la lamió para limpiarme, me hizo gemir. Fazil se quitó la toalla, acariciaba mis bolas mientras hacía lo mismo con su verga. Salama hacía ruidos mientras me chupaba, lo que provocó que Fazil se viniera en poco tiempo en el suelo.

Fazil se sentó en el sofá y miró como su esposa me hacía sexo oral, yo liberaba mucho líquido preseminal en su boca, el cual tragó, jalé el cabello de Salama y comencé a moverme más rápido, empujé mi verga en su garganta y justo cuando se atragantó, le llené la boca de semen, Salama se volteó hacia Fazil y tragó mi semen sonriendo.

Fazil se me acercó y me dijo: “Quiero que te cojas a mi esposa, deshazle la vagina y hazla gritar ". Le di la vuelta a Salama y le arranqué el brassiere, comencé a golpear sus pechos y a presionarlos con fuerza, poniéndolos rojos, jalé sus pezones y los golpeé. Comencé a chupar sus pezones salvajemente mientras frotaba su vagina, estaba lamiendo su areola y sus pezones justo cuando metí dos dedos en su vagina, ella gritó a todo pulmón. Su cabeza colgaba sobre la cama mientras Fazil empujaba su verga en su boca, ella gemía muy fuerte en la verga de Fazil, froté su clítoris con mi dedo y la hice venirse otra vez, se sacudió y se vino en mi mano, su cuerpo, sus sexis tetas  y sus orgasmos me hicieron excitarme de nuevo.


Su apretada, rosada y reluciente vagina.


Le abrí las piernas y vi su vagina por primera vez, era ligeramente rosada y brillante por su orgasmo. Empecé a frotar su clítoris y puse mi verga en sus labios vaginales, seguí frotando su clítoris y la hice gemir sobre la verga de Fazil. Le di un empujón y la punta de mi verga se deslizó hacia adentro, haciéndola saltar un poco. Seguí frotando su clítoris y empujé toda mi verga dentro de ella de un solo golpe, lo que la hizo gritar fuerte y morderle la verga a su marido, Fazil también gritó. Gemí un poco cuando vi su vagina apretada, sentí sus músculos estirarse y ajustarse para adaptarse al tamaño de mi verga. Justo cuando su grito se minimizó, comencé a coger con la esposa árabe.

Metía y sacaba mi verga constantemente, su vagina estaba tan apretada que mi verga se sacudía dentro de ella, se emocionó tanto que hizo que Fazil se viniera en unos segundos y tragó todo. Fazil volvió a sentarse en el sofá para recuperar el aliento. Salama se levantó un poco para meter más mi verga. Ella comenzó a besarme salvajemente mientras se movía sobre mi verga, me estaba volviendo loco. Le jalé el pelo por la espalda y empujé mi verga más rápido y más fuerte, sus gemidos resonaban en la habitación. Salama me abrazó con fuerza y los músculos de su vagina comenzaron a contraerse en mi verga, estaba teniendo un orgasmo. Justo cuando sentí sus fluidos calientes en mi verga, me vine yo también, me mantuve dentro de ella y la abracé con fuerza mientras me venía más en su vagina. Sus pechos aplastaban mi pecho y respiraba con dificultad en mi hombro, ambos nos venimos.

Se acostó de nuevo en la cama, estaba exhausta. Yo me senté cerca de Fazil, me dijo que buscaban un masajista bueno y confiable para Salama. Le gustó mi perfil y me contactó, pero omitió ese detalle ya que temía de que yo filtrara información a otros y después de hablar conmigo, confió. Estaba feliz de que mis dos servicios hubieran sido buenos, Salama sonrió, fue uno de mis mejores encuentros.


Esta historia fue enviada por uno de nuestros miembros al concurso de escritura erótica de aventuras de cornudos más sexy. SDC anunció el ganador de este concurso el 15 de enero de 2021. Nuestro editor hizo pequeños ajustes a esta historia para mayor extensión y claridad.


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